martes, noviembre 15, 2005

UNA SEMANA DE ACONTECIMIENTOS

Cuatro buses de transmilenio, Peter Cetera y mi encuentro con ella y su amigo Alejandro.
Yo iba para donde la tía de mi prima la modelo y ella, al parecer, para Theatron... Curiosamente el bus en el que nos encontramos era él ultimo bus que me llevaba hasta la estación que necesitaba... Así que me levante de mi silla y oh! Sorpresa, me encuentro con ella en medio de esa gran multitud que suele formarse en el bien llamado “transmilleno”... Yo, me bajo, ella también, y como si alguna especie de fuerza extraña me llamara doy la vuelta y al mirar hacia atrás me la encuentro de nuevo, así que nos quedamos hablando de las coincidencias de la vida... eso hasta que suena mi mobil, eran ellos, me estaban esperando... así que me voy a mi destino, una Smirnoff Ice, unos cuantos Daiquiris y una copa de aguardiente culminan mi noche a las 3 de la mañana, y yo sigo pensando en todo lo que últimamente me ha estado pasando...
Fin de semana largo, puente (como lo llamamos en Colombia cuando hay un lunes festivo) y yo Trato de no pensar tanto en todo... así que me voy para donde mi tía, esta de cumpleaños, es sábado, y yo otra vez me voy de trasnocho, 3 de la mañana, y yo sigo pensando... El domingo decido olvidarme del tema y, a petición de mi prima de 7 años, me levanto un poco soñolienta a decorar de Navidad la casa de mi tía, pasa el día... y para finalizar, vemos “La pelota de letras” de Andrés López, una parodia que habla de las diferentes generaciones desde la época de los bisabuelos, y justo cuando esta hablando de la mía, la generación y, saca unas diapositivas de dos hermosas mujeres y dice: "Esta generación se caracteriza por lo siguiente: estas dos preciosas mujeres siempre andan pendientes de verse bien, y aparte de todo son pareja” Mi ataque de risa fue inminentemente incontrolable... y otra vez estaba ahí, riéndome de mi misma.
Lunes, ella llama, yo estaba donde otra tía, a ella le suena el teléfono de su casa y yo, me quedo hablando sola... se le acabaron los minutos...
El martes hablamos, quedamos de vernos el viernes... finalmente íbamos a ir a Theatron, ya era hora de que el sitio me conociera... por que a ella ya la conoce hace rato...la semana transcurrió sin mucha cosa rara, Adriana, volvió a escribir, quedamos de encontrarnos en el chat, pero cuando ella se conecto yo ya había salido de mi oficina rumbo a mi cita...
Otra vez transmilenio, llego yo... y a los diez minutos llegan ellos... y comienza la fantástica historia que me aconteció, diría que la mejor que me ha pasado en toda mi vida...
Primero fuimos a un bar que se llama Kioto, el bar, tenia en la entrada una bandera de colores que, a juzgar por las experiencias de esa noche, es la bandera que identifica a la comunidad gay en el mundo... solo que yo no lo sabia... entramos al bar, y yo, entre en shock un estado de esos donde te sientes en el paraíso, pero no eres capaz, literalmente, de quitarte la ropa... yo trate de actuar lo mas natural posible, pero quizá las primiparas nos delatamos con el solo caminado... el sitio definitivamente era maravilloso, pasamos a la zona de fumadores, a pesar de que ninguno de nosotros fuma, para ver el show de la noche... Primer hit que la noche me brindaba, aparece esta mujer con su guitarra y empieza a cantar, yo sentía que estaba en mi salsa, así era como me imaginaba un momento perfecto... Al lado de Alejandro se sentó “el extranjero”, y trato, a mi modo de ver, de hacer contacto con él, pero no funciono, realmente no es tan fácil hacer contacto en este mundo, por que nunca se sabe quien deba tomar la iniciativa, eran mas o menos las 10 de la noche, yo estaba feliz, y de pronto... “Esta canción la quiero cantar especialmente para alguien”, y dijo mi nombre mientras se volteaba y me miraba, yo me quede como en coma, roja como un tomate mientras ella decía quien me dedicaba la canción, “Tengo ganas” de Andrés Cepeda, la canción termino y yo no sabia si meterme debajo del cojín donde estaba sentada ó si salir corriendo, finalmente fue la primera canción que una mujer me dedico... y esas cosas son de las que uno sabe que nunca se van a olvidar, de esas que cada que escuches la canción en la radio se te va a dibujar una sonrisa en el rostro que nace del recuerdo del momento... Ella me pregunto que me había parecido, y yo, una vez mas me quede sin palabras, no sabia que decirle sin embarrarla...
Finalmente decidimos no ir a Theatron, decidimos irnos para “El Closet”, un lugar un poco alejado de la ciudad, pero que definitivamente vale la pena, y antes de salir de Kioto, decidí girar la ruleta que hay a la salida... 58 ese fue el número que me salió... y mi papelito...
“ CASA DE LO SERENO: “LO SERENO”
La verdadera alegría se basa pues en la condición que por dentro haya firmeza y fuerza y en que estas cualidades, hacia afuera, se presenten con suavidad y dulzura.
La verdadera alegría ha de manar del propio fuero interno. Si uno es interiormente vanidoso, atraerá las alegrías de la diversión y tendrá que sufrir por su causa”
Caminamos hasta la bien conocida Carrera 7ª, y allí abordamos nuestro taxi, “Nos lleva a Holliwood por favor” dijo Alejandro... llegamos, entramos y nos sentamos... Mi tiquete de entrada, que guardo en el estuche de mi palm, era el número: 9604, “El Closet Lounge club privado”, fuera o no privado yo me sentía más libre de lo que había estado en todos los 20 años que ya casi voy a cumplir, finalmente encontramos una mesa, que más bien era un sillón y una mesa para mas o menos 4 personas, en la mesa de al lado estaba este chico muy chico, Camilo, y al otro lado una mesa con 3 hombres y una mujer... hasta ahí, todo normal... de pronto me di cuenta que justo al lado de cada mesa había un teléfono, bastante curioso para mi gusto, pero realmente necesario...
Como veníamos de otro bar yo esta un poquito desarreglada así que decidí ir al baño para retocarme un poquito... con el miedo de los mitos urbanos que se han creado en la comunidad gay alrededor de los baños... pero nada de eso sucedió, lo único raro que vi fue el televisor... lo raro no era, obviamente. El televisor, lo raro era la película ó el vídeo o lo que fuera... pero igual me imagino que será parte de lograr un ambiente especialmente gay... así que termine y me devolví a mi mesa, luego subimos y guardamos nuestras cosas en el vestier, y nos dispusimos a pasar una noche maravillosa... Yo estaba mirando para todos lados, atónita, encantada, maravillada y de pronto empiezo a ver una fantasía que se hacia realidad ante mis ojos... pasaron dos mujeres, muy bonitas por cierto, eran pareja, por un momento quise ser alguna de ellas...
Seguimos bailando hasta el cansancio, y volvimos a nuestra mesa... el chico muy chico de al lado, miraba con una extraña sonrisa que nos hizo pensar que Alejandro había encontrado su media naranja para la noche... pero no, no fue así, mientras Alejandro se fue al baño, yo me atreví a acercarme a Camilo, y a invitarlo a bailar con nosotros, pero su respuesta fue negativa, Alejandro no era su tipo, así que me puse a hablar con el, una de las primeras cosas que me dijo era que estaba muy linda (yo), así que después de ese piropo le pregunte, para no estar haciendo las cosas al revés, que si era gay, su respuesta fue positiva, así que ya me sentía en terreno seguro, entonces le pregunte si yo tenia cara de gay... y dijo que no... lastima, por que si un hombre gay no me reconoce, va a ser muy difícil que una mujer lo haga, entonces nos pusimos a hablar mientras bailábamos, una de las cosas que mas me sorprendió fue el hecho de que la mujer que estaba con el en la mesa, era nada mas y nada menos que su mamá... el tiempo se me pasó hablando y bailando con el, y Alejandro y Diana se pusieron bravos conmigo, así que volvimos a la mesa, aclaramos la situación y nos fuimos a bailar otra vez, de pronto llego Camilo, y me pidió que le ayudara con un hombrecillo... yo le dije que bueno, pero que me ayudara el a mi, con quien? Con la chica que estaba detrás de mí, ella era monita de cabello corto, delgadita, mas o menos de mi estatura, y con una cara de esas que son tiernamente cautivadoras... Finalmente cerramos nuestro trato, yo hice mi parte y el la suya, a él su parejo no le gusto y me pidió que hablara con otro, yo, en cambio, no me le pude ni acercar cuando ella se fue sola para su mesa a esperar a que yo fuera, no pude y me fui con el vacío de un quizá que por cobarde no fue certeza... salimos a esperar el taxi, y mientras ella (Diana) me dijo que yo le gustaba mucho, ahí si que no sabia en donde meterme... por que no tenia la respuesta que ella tal vez esperaba...

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Este es un anonimo de lejos pero muy cerca.........interesante lo que escribes, y la forma como lo haces permite irse a eso llamado pelicula mental, Tu 19, yo 34 y por eso te digo, lo que te pasa es normal...no te reproches, la timidez es una identidad interesante, que esconde encantos.

5:27 p. m.  

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